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INVESTIGACIONES SOBRE AUTISMO Y AUDICIÓN

          No sabemos la razón subyacente para los problemas de procesamiento auditivo en el autismo, sin embargo, gracias a las autopsias realizadas por los Dres. Margaret L. Bauman y Thomas L. Kemper, del servicio de neurología infantil del hospital general de Massachusetts, en 1994 demostraron que el hipocampo es neurológicamente inmaduro en personas autistas. – El hipocampo es una zona del sistema límbico responsable de la entrada sensorial, así como de los aprendizajes y la memoria. Básicamente, la información se transfiere desde los sentidos hasta el hipocampo, donde se procesa y luego traslada a las zonas de la corteza cerebral para el almacenamiento a largo plazo. – Dado que la información auditiva se procesa en el hipocampo, esta no podrá ser transferida correctamente a la memoria a largo plazo en los cerebros autistas.

          ¿Las reacciones a ciertos sonidos del ambiente significan necesariamente que la persona está experimentando dolor? Según las investigaciones del Dr. Stephen M. Edelson junto con el Dr. Bernard Rimland, directores de los Institutos de Investigaciones de Autismo en Oregon y San Diego respectivamente, los debates entre muchos otros profesionales y con personas autistas, se cree que muchos individuos llegan a experimentar dolor, sin embargo otros escuchan los sonidos demasiado altos y pueden provocarles una respuesta de temor.

          No sabemos la causa de la audición dolorosa. Curiosamente, los niveles de magnesio, un mineral esencial, está asociado a una buena sensibilidad auditiva. Sabemos que muchos niños autistas responden bastante bien a la vitamina B6 y al magnesio.

          Autopsias recientes de cerebros de personas autistas, realizadas por la Dra. Margaret Bauman y sus colaboradores de la Harvard Medical School, indican que algunas neuronas de la amígdala son defectuosas y no realizan bien su función. La amígdala es responsable de muchas funciones, incluyendo las emociones y el miedo. Curiosamente, hay vías auditivas conectadas a la amígdala. Investigadores como Joseph E. LeDoux de la Universidad Estatal de Nueva York, han descubierto que estas vías son las responsables del miedo asociado a los sonidos. Esto plantea una cuestión. ¿El Método BÉRARD estimula la amígdala, reduciendo de alguna manera el miedo a los sonidos?